Los diez pasos de la sucesión en la empresa

Publicado: Febrero 2010

Autor: Dr. Leonardo J. Glikin


Ser empresario significa tener vocación de continuidad.

Ser un buen empresario, implica ocuparse en forma permanente de que la estructura de la empresa resulte perdurable, y sea capaz de superar las contingencias externas (como una devaluación, la inflación, el aumento de los costos financieros, la recesión, por sólo dar algunos ejemplos) y también las contingencias internas (como la enfermedad de algún integrante de la empresa, los conflictos, el retiro, etc.).


De ello se desprende que la perduración de una empresa es demasiado trascendental como para quedar sujeta a las condiciones de salud, a las ganas de trabajar, al humor o al propio fenómeno biológico de la continuidad de la vida del empresario.

Por el contrario, preparar la sucesión empresaria es el máximo acto de cuidado de un empresario hacia su empresa, y también hacia su familia, dado que es la manera adecuada de preservar las buenas prácticas y la rica experiencia adquirida a lo largo de los años.


LA SUCESIÓN ES UN PROCESO


La sucesión no es un acto único, que ocurre de un día para el otro.

Por el contrario, se trata de un proceso complejo, que, para que resulte exitoso, debe realizarse en determinado orden.

Nosotros lo sintetizamos como “los diez pasos de la sucesión en la empresa”:


1.- Decisión de planificar la sucesión en la empresa.


2.- Elección de los profesionales internos y externos que van a acompañar el proceso sucesorio.


3.- Definición del marco de tiempo en que se va a ejecutar la sucesión. Normalmente, es recomendable pensar en un plazo mínimo de 5 años, pero en algunos casos, por razones de salud u otras, es necesario pensar en un plazo menor.


4.- Elección de los mecanismos que se aplicarán para la sucesión. Si es posible, no sólo para esta circunstancia concreta, sino como una norma abarcativa de situaciones futuras. Esto permite, fundamentalmente, pensar más allá de la coyuntura, y encontrar soluciones perdurables que, al mismo tiempo, consolidan a la empresa y a sus integrantes.


5.- Selección de los potenciales sucesores. Siempre es preferible tener más de una opción, aunque haya un “favorito”. Pero puede haber imponderables que hagan que el “favorito” no pueda ser el sucesor en definitiva, y frente a ese riesgo, es conveniente tener otras alternativas previstas.


6.- Preparar a los potenciales sucesores para su nuevo posicionamiento.


7.- Definir si habrá un solo sucesor, o un conjunto que funcione como un organismo colegiado.


8.- Estructurar el plan de sucesión, con fechas de cumplimiento de cada actividad y resultados esperados.


9.- Comunicar efectivamente a proveedores, clientes, personal, integrantes de la familia y demás personas involucradas el proceso de sucesión en marcha, para lograr el mayor apoyo posible.


10.- Planificar el uso del tiempo libre de quien deja el mando en la empresa, para que no sea un proceso traumático sino, por el contrario, de enriquecimiento personal y empresarial.


Todos sabemos que, para el éxito de una empresa moderna, ésta debe contar con un plan de negocios, un plan de ventas, un plan financiero, etc.


El plan de sucesión es un requisito insoslayable para la consolidación de la empresa y el bienestar de sus integrantes.

Los mensajes del dinero

Publicado: Enero 2010
Autor: Débora Grätzer


¿Qué es el dinero? ¿Qué lugar ocupa en mi vida? ¿Es un medio para obtener un fin o un fin en sí mismo? ¿Me siento satisfecho con el modo en que gano y administro mi dinero?

Aunque no seamos conscientes de ello, el dinero transmite ciertos mensajes que suelen responder a estas y muchas otras preguntas: y es que estos mensajes son las “huellas” que albergamos en nuestro sistema de creencias y valores relacionados con asuntos financieros. Estos mensajes han sido acuñados por la forma de referirse al dinero que ha tenido nuestra familia, su forma de comportarse en relación a éste y las distintas experiencias que vivenciamos como personas en nuestra vida financiera personal. La importancia que la “huella” del dinero tiene en cada uno de nosotros está directamente relacionada con la intensidad de las emociones experimentadas cuando ciertos hechos tuvieron lugar, determinando fuertemente la formación de nuestro pensamiento y de nuestras acciones.

También existen mensajes del dinero que provienen del exterior: por un lado se nos alienta a invertir, a tener mejores y más grandes casas, a tener autos más modernos, a adquirir las últimas tecnologías. Estos mensajes nos alientan a gastar bajo la premisa de que el esfuerzo de nuestro trabajo merece una gratificación. Por otro lado, se hace hincapié en la importancia de no tener deudas, de planificar para el futuro, para el retiro, para protegernos y proteger nuestro patrimonio y nuestra familia de posibles contingencias. Estos mensajes intentan reforzar el temor frente a la escasez, la inhabilidad de proveer para nosotros y nuestros seres queridos en un futuro.

Algunos de estos mensajes son positivos; otros no y por ende su impacto en nuestro accionar financiero es variable. Es incluso posible que muchos de los mensajes del dinero que llevamos con nosotros nos estén impidiendo crecer financieramente viéndose ello traducido en manejos poco claros o desordenados del dinero o la falta de un asesoramiento calificado y profesional. El dinero puede brindar una tranquilidad efímera, actual y presente, pero cuando no se toman previsiones para un futuro, esa tranquilidad puede esfumarse por entre nuestros dedos.

¿Pero cómo identificar dichos mensajes?. Para ello lo invitamos a que se formule algunas preguntas. Las respuestas pueden sorprenderlo y guiarlo hacia la necesidad de tomar de nuevas y más efectivas decisiones en relación al manejo del dinero a corto, mediano y especialmente largo plazo: ¿qué importancia le da al dinero en su vida?, ¿se siente satisfecho con la forma en que gana y administra su dinero?, ¿toma los recaudos suficientes cuando está por realizar alguna inversión?, ¿ha contemplado alguna vez la posibilidad de planificar su futuro financiero y el retiro? Responder estas preguntas es el primer paso para poder establecer los objetivos que articulen sus necesidades con un estado financiero saludable.


Como
sostiene Karen Ramsey en su libro ”Everything you know about money is wrong” (“Todo lo que Ud. Sabe acerca del dinero está equivocado”), sólo cuando se aprende a utilizar el dinero a partir de la identificación y comprensión de los verdaderos y más profundos valores, es que se desprende algo que los mensajes del dinero obvian transmitir: que el dinero es meramente un instrumento más para alcanzar una vida plena y satisfactoria.

Imagine por un momento cómo sería su vida si estuviera basada en una planificación cuyos objetivos constituyen lo que es verdaderamente de valor para Ud.; una vida en la cual el aspecto financiero estuviera ordenado y en correlación con sus metas personales. Imagine, entonces, la sensación de bienestar que ello le proporcionaría.

Como solía decir Albert Einstein: “Todo los medios han probado ser sólo un instrumento sin filo o eficacia, si es que no son impulsados por una visión y un espíritu. Y ello es ciertamente cierto cuando nos referimos a la herramienta del dinero”.

Una visión sin acción, es simplemente un sueño, un deseo. Es momento, entonces, de responder preguntas y convertir las respuestas en acción.